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“Sin Dios en el corazón, no se gana ninguna batalla”

  • Sussy Fonseca antepuso el valor de la vida a quienes le recomendaron abortar a su hija

Esta entrevista es una historia de coraje, amor y renuncia a uno mismo por el bien de los otros. Se trata del testimonio de una mujer que decidió tener a su bebé a pesar de que una enfermedad silenciosa la acechaba, y a pesar de que un médico le ofreció acabar con su embarazo… Es Sussy Fonseca Molina, quien asegura que en los momentos de mayor incertidumbre la sostuvo la misericordia de Dios. 

Laura Ávila Chacón
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¿Cuéntenos acerca de su cuarto embarazo?

Cuando quedé embarazada de Fátima, todos los meses me hacía los exámenes de sangre del embarazo, y en el mes de setiembre me había hecho uno y me salió con un poco de anemia. Uno dice que por el embarazo es normal, para la cita que tenía en octubre decidí hacerme otro hemograma de control y cuando vimos la hemoglobina en 8 pensamos que era un error del laboratorio, repetimos el examen y salió en 7, entonces decidimos que nos tenía que valorar una hematóloga para ver qué estaba pasando. Me valora la hematóloga y me dice que el tipo de anemia que tengo no es acorde con el embarazo. A parte de eso tenía trombofilia y que probablemente ese fue el causante de los dos abortos espontáneos anteriores que tuve y no lo sabíamos. Ella me dio el medicamento para la trombofilia, pero aun así tenía que ir al hospital para hacer pruebas más profundas. Hicimos exámenes el lunes, y para el miércoles ya se tenían los resultados, cuando fuimos a verlos con ella, supimos que yo tenía leucemia.

¿Cómo enfrentó la situación?

Fue muy duro, un balde de agua fría, todo pasó en cuestión de segundos, pero mi prioridad siempre fue la bebé. Tenía 26 semanas de embarazo y ahí mismo le dije a la doctora que mi prioridad era mi hija y después yo, y ella respondió: mi prioridad son las dos, y las dos van a estar bien, entonces me sentí confiada. Después de eso, me tenía que valorar el ginecólogo en el hospital, y cuando él me atiende me dice que tenía que darle gracias a Dios porque yo ya tenía una hija, y que esa hija ocupaba una mamá y lo mejor era acabar el embarazo, entonces yo le dije que no aceptaba eso, que yo tenía dos hijas y las dos debían tener mamá. 

¿En algún momento la hematóloga y el ginecólogo hablaron?

La hematóloga gracias a Dios hizo una reunión con los ginecólogos y les explicó el tratamiento que me iban a empezar y la quimioterapia que me iban a colocar, la cual no iba a tener efecto en la bebé. Luego, el ginecólogo llegó a disculparse y a decir que lo habían mandado a estudiar por ofrecerme abortar. A pesar de ello, a uno no deja de darle miedo la situación. 

¿Qué sintió cuándo el ginecólogo le propuso terminar el embarazo?, A pesar del riesgo para su salud ¿el aborto fue una opción para usted en algún momento?, ¿Siente la mano de Dios en toda esta historia?, la respuesta a estas y otras preguntas encuéntrelas en la edición impresa de Eco Católico. 

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