All for Joomla All for Webmasters

“La misión es la actividad de Dios”

El Padre Jafet Alberto Peytrequin Ugalde, del clero arquidiocesano, fue nombrado por la Santa Sede como Director Nacional de Obras Misionales Pontificias. Desde este servicio, el sacerdote se propone hacer que la misión sea el paradigma para toda obra de la Iglesia.

“El desafío principal es este: cómo impregnar del espíritu misionero, de aquello de “una Iglesia en salida”, a todas las estructuras y actividades diocesanas y parroquiales, animando este espíritu con y desde las Obras Misionales Pontificias”, resume el sacerdote, quien, desde Roma, donde se encuentra debido a su nueva responsabilidad, contestó la presente entrevista.

Martín Rodríguez González
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

¿Cuándo recibe el nombramiento como responsable de misiones en nuestro país?

En realidad, el nombramiento es como Director Nacional de la Obras Misionales Pontificias (OMP), que son:

Obra de la Propagación de la Fe: para promover la ayuda recíproca entre las diferentes Iglesias locales, tanto en el campo espiritual como material; además de sensibilizar y educar en el espíritu misionero “a fin de que toda la diócesis tome conciencia de su vocación misionera universal”.

Obra De San Pedro Apóstol: que promueve las vocaciones misioneras, sacerdotales y religiosas, y la atención sobre las necesidades de la formación del clero local en las Iglesia misioneras.

Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera: que ayuda a educadores y catequistas en despertar la conciencia misionera en los niños y adolescentes.

Pontificia Unión Misional: para ayudar a que los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y aspirantes a la vida consagrada, tomen conciencia de su responsabilidad misionera universal. Además de buscar los métodos pastorales más adecuados a las circunstancias.

Estas obras son responsabilidad directa del Papa y él es el promotor y responsable, por eso mantienen el título de “pontificias”. El Director Nacional de la OMP anima y colabora para que este deseo del Papa se haga presente en todas las diócesis. 

Este nombramiento como Director Nacional de las OMP me fue comunicado oficialmente el lunes 20 de mayo pasado, por parte de la Conferencia Episcopal, sin embargo, el decreto del nombramiento de parte de la Santa Sede, vía la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, fue firmado el 11 de abril de este año. Debemos recordar que a estos procesos anteceden varios meses previos al decreto, que incluyen propuestas, presentación de una terna de candidatos por parte de la CECOR, evaluación de los candidatos por parte de la Santa Sede y la consecuente elección. Posteriormente a la elección, la Conferencia Episcopal, en sintonía con el obispo de la diócesis de pertenencia, determina la fecha más adecuada para comunicar el nombramiento, pues es necesario atender eventuales movimientos en la diócesis.

¿Por qué es un nombramiento hecho directamente por la Santa Sede?

El nombramiento como Director Nacional de las OMP es hecho directamente por la Santa Sede, previa consulta a la Conferencia Episcopal Nacional, la cual presenta una terna, y posteriormente, se elige a uno de los candidatos quien por vía decreto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos recibe el nombramiento. 

Desde la creación de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en 1622 (anteriormente llamada Propaganda Fide), esta se convirtió en el instrumento ordinario y exclusivo del Santo Padre para animar, coordinar y dirigir la obra de la evangelización en todo el mundo y la cooperación misionera. En 1922 las OMP adquirieron el carácter de Pontificias, es decir, que son preocupación directa del Santo Padre, y está es la razón principal por lo que el nombramiento procede de la Santa Sede.

¿Cuáles líneas de trabajo que quisiera impulsar en este campo de la evangelización?

El Papa Francisco ha dicho que la misión ad gentes debe ser el paradigma para toda obra de la Iglesia, y así convertirse en la forma de vida ordinaria de toda la Iglesia y de cada una de sus actividades pastorales (Cfr. EG 15). Pues el desafío principal es este, cómo impregnar del espíritu misionero, de aquello de “una Iglesia en salida”, a todas las estructuras y actividades diocesanas y parroquiales, animando este espíritu con y desde las Obras Misionales Pontificias, las cuales no son 4 grupos más, sino 4 presencias y acciones (obras) que deberían acompañar y animar toda la vida diocesana y parroquial, tal como lo pide el mismo Santo Padre.

Su nombramiento se da en momentos en que han trascendido a través de la prensa supuestas diferencias con algunos feligreses de la parroquia de la cual usted era párroco, San Antonio de Coronado, ¿Hay alguna relación entre una cosa y la otra?, ¿Quisiera aclarar algo en relación a este tema en particular?, la respuesta a esta y otras preguntas en la edición impresa de Eco Católico.

 

0
0
0
s2smodern