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“Las víctimas de trata son nuestra razón”

La trata de personas es un delito que mueve miles de millones de dólares, al punto de ser considerado el tercer negocio ilegal más lucrativo del mundo, después del narcotráfico y la venta de armas. Nuestro país no está ajeno a este crimen, e incluso reporta un aumento en los casos detectados de esta esclavitud moderna. Al respecto, hablamos con Ronald Villalobos, del Departamento de Gestión de Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes de la Dirección General de Migración y Extranjería. 

Laura Ávila Chacón 
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¿Cómo se identifica una situación de trata de personas?

Existe una serie de indicadores. Por ejemplo, a veces se ve una muchachita con poca ropa y rápidamente se le tacha de esto o lo otro, pero nunca se cuestiona realmente por qué esa persona se comporta de esa manera o por qué tiene presión o coacción de alguien más que la está manipulando. 

¿Ejemplos de esos indicadores que menciona?

Por ejemplo, si la persona eventualmente llega hacer una fila y otra habla por ella, ya eso es una alerta, porque eventualmente esas personas son manipuladas y dirigidas. En el caso de extranjeros, si no tienen los documentos de identificación y los porta otra persona es un indicador de que podría estar pasando algo. Hay un sinnúmero de indicadores que podrían ser luz para identificar una situación de trata. Hemos tenido casos en los aeropuertos donde están siendo trasladadas muchachitas a otros países con el fin de explotarlas sexualmente, y el tipo de ropa y el lugar donde viajan incluso podrían delatar alguna situación particular.

¿Y en ambientes laborales por ejemplo?

Generalmente se da en fincas donde extranjeros que son llevados a ejecutar labores agrícolas sin ningún equipo o protección, llegan a una clínica con un dedo amputado, un cuchillazo en algún miembro del cuerpo y cuando se les pregunta qué fue lo que les pasó, no dicen nada. Se les insiste en la dirección de su casa y no dan ninguna, a veces llegan con el mismo patrono, porque les están pagan un sueldo inferior al mínimo, pasan hambre y las condiciones en las que viven son insalubres. También llegan con brotes porque utilizan equipos de fumigación sin ninguna protección. Por eso cuando capacitamos a las unidades de emergencia de los centros hospitalarios lo primero que decimos a los médicos y enfermeras es que traten de identificar el tipo de agresión, la nacionalidad y eventualmente que hagan preguntas con las cuales se pueda identificar un poco más la situación y se proceda a abordar el caso.

¿Cuál es la magnitud real del problema en nuestro país?

Es grande. Actualmente tenemos 222 víctimas acreditadas y hay procesos de investigación. Estas víctimas han sido identificadas en operativos especiales, porque alguien nos alertó, alertó a las autoridades o a la misma Fiscalía de Trata de Personas y empezamos hacer los trabajos y detectamos a la víctima. El problema que tenemos es que ninguna víctima te va a reconocer que es víctima. Ahí es donde vienen los procesos de los psicólogos y trabajadores sociales para tratar que esta persona entienda que ha sido víctima de trata de personas. 

¿Por qué cuesta que la misma persona reconozca su situación?

Hay mucha gente que está en esta situación y no quiere decirlo porque está amenazada o porque le da vergüenza que alguien la esté obligando a hacer trabajos que normalmente no se harían de la forma en que los está haciendo, que los mantienen encerrados o coaccionados. Costa Rica tiene un serio problema ya que el mayor volumen de víctimas que tenemos son mujeres, muchachas y niñas que han sido tratadas con fines de explotación sexual y con fines de servidumbre, un tipo de delito que a veces pasa desapercibido.

¿Por qué se da la trata de personas?

Es un negocio de mucho dinero, por eso una de las razones es por la ambición de algunos seres humanos que les gusta vivir de otras personas. La trata de personas la podemos definir como un proceso que utiliza medios para algún fin, y el fin último siempre es la explotación. Si nosotros nos ponemos a buscar razones de por qué lo hacen, yo diría que casi son patologías ya a nivel de querer delinquir, vivir una vida fácil, no importando ni respetando a otras personas. Reitero, es gente quiere vivir a costa de otras personas.

¿Cómo afecta la dignidad la trata de personas?

Increíblemente. A veces tenemos que ofrecer largos procesos de tratamiento a nivel psicológico para que estas personas reconozcan que son víctimas y que valen como personas desde el momento en que nacieron. Son personas que sobreviven día a día con una nueva expectativa y visión de que son personas, que tienen derechos y que pueden llegar a ser mucho en la vida.

¿Qué otros delitos están asociados con la trata de personas?

Hay una diversidad, de hecho se acaba de hacer una modificación a la ley 9095 al respecto. Por ejemplo, se da con la falsedad de certificados médicos, con el fraude de los documentos que utilizan, con la destrucción de documentos públicos y hasta con el lavado de dinero proveniente del crimen organizado y la corrupción. Combatir este delito con tan pocos recursos a veces es difícil, pero las víctimas siempre son nuestra razón, porque sabemos que la afectación es grande.

¿Ha existido algún caso que lo haya conmovido en particular?

Sí, una chiquita que podría tener 12 años, de origen oriental. Gracias a la denuncia que hizo un ciudadano se logró detectar la situación. Era muy retraída, con síntomas de desnutrición, la encontramos durmiendo sobre unas cajas de refrescos con una esponja que no era ni de cinco centímetros de ancho, con marcas en la espalda, algunas viejas otras nuevas, con la dentadura totalmente destrozada y que estaba olvidando su idioma por el adoctrinamiento del que era víctima. Había sido apostada en una mesa de juegos por deudas. Gracias a Dios logramos sacarla de esa situación y a la fecha está haciendo pasantía en un hotel. Una vez dijo que cuando fuera grande y se graduara de la universidad quisiera trabajar con nosotros, para que otras personas como ella no pasaran por lo mismo. 

¿Cuál es la respuesta que debe dar la sociedad civil, el Estado y hasta la Iglesia frente a este delito?

El gobierno está dando una buena respuesta. Se están abordando temas y situaciones que nos permiten tener más incidencia o presencia en determinados lugares. A nivel de sociedad y de Iglesia, en una reunión planteábamos la necesidad de que empezáramos a dialogar del tema, pues hay gente que piensa que esto es solo un asunto de películas, y no, hay que divulgarla y darla a conocer, solo así la gente reacciona y empieza a denunciar. Nosotros tuvimos la experiencia de que cuando empezamos a sensibilizar a la población vimos un crecimiento en la diversidad de los fines de la trata. Por eso la función principal siempre será sensibilizar y concientizar que el delito está ahí, que existe y no podemos negarnos a una realidad. A partir de ahí se debe hacer la denuncia correspondiente y empezar a buscar a las víctimas.

¿Cuáles factores sociales y estructurales favorecen la trata de personas?

A veces uno piensa que son únicamente las condiciones de pobreza, el convivir en barrios marginales; el ser no del Gran Área Metropolitana, el tener una educación muy baja, pero aquí lo que priva es que todas las personas estamos propensas a esto indistintamente de la situación de vulnerabilidad que tengamos. Si es cierto que los tratantes andan en eso, buscando cuál es la vulnerabilidad que hay para llegarte por ahí, comprometerte y luego coaccionarte, para engañarte, secuestrarte y lucrar con vos.

¿Se puede llamar a la trata de personas como la esclavitud moderna?

Claro, de hecho a nivel doctrinario se le dice la esclavitud del siglo XXI. Hay cinco enfermedades del siglo XXI: el narcotráfico, el lavado de dinero, el tráfico de armas, el robo de la propiedad intelectual y la trata de personas, que se encasilla como el tercer negocio más lucrativo del mundo, actualmente ya se habla de que está en segundo lugar y en algunos países ya se habla de “Narco Trata”, pues es más fácil mover personas que drogas, e incluso se gana más con las personas que a veces con las drogas. 

¿Hace falta ajustar la legislación para luchar mejor contra la trata?

La Asamblea Legislativa, por medio de un requerimiento que se hizo, ajustó por el artículo 172 del código penal, el artículo 5 y el 6 de la ley 9095. Esos artículos son los que utilizan nuestros jueces, nuestro fiscales e investigadores para la persecución del delito. El artículo 5 da una definición de trata, el artículo 6 son los delitos conexos, entonces volvió a enumerar una serie de delitos que talvez antes no estaban presentes. Se hizo esa revaloración precisamente porque nos estábamos quedando cortos a nivel jurídico. Se avanza, pero los delincuentes también lo hacen y no podemos quedarnos atrás.

¿Sospecha de situaciones de trata de personas?

Haga sus denuncias al 911ó al 800 8000 645 del OIJ.

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