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“El Presidente quiere un acercamiento sólido y cercano con la Santa Sede”

  • Federico Zamora, nuevo embajador de Costa Rica ante la Santa Sede

Designado por el gobierno de la República como nuevo embajador ante la Santa Sede, Federico Zamora se declara como un católico practicante que buscará consolidar los lazos que ya unen a nuestro país con la sede de Pedro. 

Proviene del mundo empresarial, pero la diplomacia corre por sus venas, pues su padre, don Julián Zamora Dobles, fue un destacado embajador que incluso representó a nuestro país ante el Vaticano. Del Papa Francisco admira su humildad y su coherencia, y espera que en su primer encuentro pueda reiterar los valores y principios que identifican ambos Estados.

Laura Ávila Chacón
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Háblenos de usted, de su vida profesional y familiar, para conocer quién es el nuevo embajador de nuestro país ante la Santa Sede.

Yo soy un empresario, nunca he estado en el sector público, aunque sí tengo un bagage diplomático pues mi papá, Julián Zamora, fue vicecanciller en los años 70 y una de las cosas que más me motiva es que también fue embajador ante la Santa Sede. Fue muy reconocido en la carrera diplomática, estuvo también en El Salvador, lugares a los que yo lo acompañé siendo un muchacho universitario. Despúes yo me casé y él se fue a Colombia y a México. Yo soy administrador de empresas, con estudios de economía. Por más de 25 años ocupé el cargo de Director Corporativo de Repretel,  hasta que hace unos 11 años me separé y me dediqué a los negocios personales, pues soy gestor de negocios y tengo una empresa de acabados de construcción. Me apasiona el fútbol, por lo que también fui directivo durante muchos años del Club Sport Herediano. Ahora el señor Presidente me ha honrado con su confianza y me ha nombrado embajador ante la Santa Sede y la FAO, en Roma. 

¿Es católico?

Soy católico prácticante y eso es muy importante que se conozca, porque cuando el Presidente me nombró fue lo primero que me preguntó. Fui juramentado hace unos días y ya he tenido varios encuentros afines a mi nombramiento. Estuve en la Nunciatura Apostólica, con el Primer Secretario, Monseñor Juan Bautista Itaruma y algunos de los Obispos del país. Tengo 40 años de casado por la Iglesia,  fruto de ello nacieron nuestras dos hijas y tengo cuatro nietos. Somos una familia muy unida, todos fieles creyentes de la Iglesia y practicantes. 

¿Conoce al Papa Francisco?

No, pero he tenido la bendición de conocer a dos Papas cuando mi papá fue embajador conocí a San Pablo VI en una audiencia privada y en esa oportunidad me dijo: “Se fiel a tu país, se fiel a tu Iglesia y sobre todo a ti mismo”. En ese entonces yo tenía 18 años y eso me quedó grabado y lo he prácticado toda la vida. Me ha hecho ser un hombre de bien, una persona que tiene principios y que practica en su vida la religión en todos sus aspectos, así será mi función como embajador. Luego conocí a San Juan Pablo II cuando vino a Costa Rica porque mi papá también estuvo en la Comisión Organizadora de la visita. Tengo una foto de cuando llegó al aeropuerto y le dio un beso a mi hija en la frente, en ese entonces ella tenía un año y estaba en brazos de mi padre. Ahora Dios me bendecirá con conocer a Francisco, a quien admiro muchísimo porque es un hombre con un pensamiento muy amplio y de una gran sencillez.

Es su primera experiencia diplomática ¿Cómo asume ese reto?

Con mucho entusiasmo. Me he tenido que preparar con las capacitaciones que da la Cancillería en términos generales sobre política exterior y funciones consulares, en las cuales ya llevo unas tres semanas de manera intensiva.  Por otro lado, me gusta mucho la lectura y he estado leyendo libros referentes al Papa Francisco, el Vaticano y de política exterior. Me he reunido con personas que han estado anteriormente en el puesto y actual Rector de Universidad Católica don Fernando Sánchez. Con el anterior embajador don Marco Vinicio Vargas no he tenido la oportunidad, porque pasó directo a Israel. Además, tuve una reunión con los obispos del país el 21 de octubre en la Conferencia Episcopal. 

¿Cómo quiere el gobierno del Presidente Carlos Alvarado que sea la relación de nuestro país con la Santa Sede? ¿Y cómo pretender lograr que así sea?

El Presidente quiere un acercamiento fuerte. Que seamos un puente entre la Santa Sede y los obispos del país, que no sea  una cosa nada más de gobierno a gobierno, sino que haya una interlocución permanente, un enlace, por eso he insistido en la importancia de estas reuniones preliminares, este es el primer eje de mis funciones. Obviamente viene ligado a otros temas que están en la agenda del Santo Padre y en los que coincidimos, como el desarme mundial, los flujos migratorios, la realidad indígena (étnica) y la seguridad alimentaria. De hecho le llevo al Papa un detalle muy representativo de nuestros aborígenes bruncas, que ellos mismos están fabricando. Hay otros temas más relacionados con el campo político como la situación en Nicaragua y Venezuela, que también vamos a ir trabajando. Pero la indicación inicial fue un acercamiento directo y una relación muy estrecha con la Santa Sede.

¿Cómo quiere que sea su gestión?, ¿cuáles son sus prioridades?

La primera, como dije, la del acercamiento. Otros temas que se desean trabajar se relacionan con los derechos humanos y aquellos de interés común y de carácter regional. El Vaticano no es solo la Basílica de San Pedro, hay muchos otros santuarios a los que quiero acercarme para propiciar acuerdos. También tenemos el tema de cooperación internacional, sería lindísimo por ejemplo que se contara con restauradores de obras de arte para el Teatro Nacional u otros edificios del patrimonio histórico de nuestro país, con profesionales para apoyar en distintas áreas, con intercambio de profesores, también está el Hospital Alivio del Sufrimiento del Padre Pío, uno de los mejores en Italia, ese tipo de cooperación es importante retomarla. Si hay algo que se puede destacar de la Santa Sede es el tema cultural, es un mundo de historia y de arte, con un poquito de toda esa experiencia que podamos tener acá ya sería muy valioso.

¿Por qué es importante para un país como Costa Rica mantener relaciones con el Estado más pequeño del mundo?

El Vaticano es pequeño en territorio, pero, ¿cuántos católicos hay en el mundo y cuántos católicos hay en Costa Rica?, yo creo que aquí sino el 70% de la población sigue siendo católica, es decir, es muy importante, es una fuerza mundial que aparte de lo que signifique propiamente la religión de cada uno, solo el elemento espiritual es ya muy poderoso. La Iglesia tiene poder político y hasta cierto punto económico como pocos países, entonces claro que es importante para Costa Rica. 

¿Qué principios y que valores nos unen con el Estado de la Santa Sede?

Obviamente el tema espiritual pero también los temas de derechos humanos y de dignidad humana, de justicia y de igualdad. Un tema  muy importante para nuestro país es la ayuda a los pobres, como combatir la pobreza. Si hay algo que hace la Santa Sede y que ha recalcado muchísimo el Santo Padre es esa lucha contra la pobreza en el mundo, prueba de ello es su reciente visita al continente Africano. Mi gran sueño es poder traer al Papa a nuestro país, yo podría morir feliz si lo lograra, porque Costa Rica está atravesando tiempos muy complicados y una visita del Santo Padre sin duda, devolvería la esperanza a tantos que la han perdido.

¿Qué opinión le merece el Santo Padre?

Es un hombre brillante, me llama la atención que con todo el poder que pueda tener sigue siendo sencillo y humilde. Le ha dado nuevos aires a la Iglesia, una mayor amplitud, salió de la rutina conservadora y vuelve la mirada siempre a la gente más necesitada.

¿Está de acuerdo con que Costa Rica siga siendo un Estado Confesional o apuesta más a un Estado Laico?

No he conversado sobre este tema con el señor Presidente, pero personalmente creo, y hasta el Papa  Francisco así se manifestó, que no es necesario que el Estado sea confesional siempre y cuando no se saque a Dios de su Constitución, Dios es importante. Ahora que el señor Canciller me juramentó, donde dice que Dios y la Patria os lo demanden, es un compromiso para mi como creyente, conmigo mismo, con Dios y con la patria. No necesariamente todo el pueblo tiene que ser católico, yo también creo en la libertad de credo, toda persona es independiente de tomar decisiones y es responsable de sus actos, nadie puede obligar a nadie que sea de una u otra religión, pero sí creo que Dios debe de estar presente en la vida de una nación. 

¿Existe desconocimiento o mala fe en la interpretación de lo que realmente es un Estado Laico?

En este momento hay tendencias que llegan hasta las más extremas. No es lo mismo laico que laicista, me parece que donde hay libertad de credo y un respeto mutuo entre la Iglesia y el Estado, se puede ir abriendo la puerta a una modernización de las relaciones a una mayor adaptación a los cambios de la sociedad.

Si el Santo Padre tuviera una conversación con usted donde le dijera: “hable con el Presidente para que no apruebe la norma técnica del aborto”, ¿qué respondería?

Es un tema muy delicado, primero porque no se sabe hasta dónde llega el texto sobre la norma técnica. Yo personalmente no creo en el aborto, soy católico y creo en el respeto a la vida desde la concepción. La Constitución dice que “la vida humana es inviolable”, salvo en casos donde esté en alto riesgo la vida de la madre, existe un hilo muy delgado es lo que se debería de regular. Como le digo no se conoce bien el documento, no se sabe hasta dónde llega, si es una reglamentación razonable acorde con lo que existe actualmente, yo creo que si está en peligro verdadera y científicamente la vida de la madre, hay que considerar la situación, pero que no se convierta en un libertinaje, es un tema  delicado.  Lo que sí estoy claro es que no se está legalizando el aborto.  En eso nunca podría estar de acuerdo.

También tendrá a cargo la representación de nuestro país ante la FAO, ¿lleva alguna meta específica en esta misión?

La alimentación mundial es un tema muy importante, porque sabemos del hambre que hay en los países con menos recursos. En política exterior la seguridad alimentaria es una prioridad, como lo es contar con un sector agroexportador sostenible, siempre considerando el tema del cambio climático. Son temas que se tratarán y en los que buscaremos aportar a las soluciones para luchar contra el hambre y las necesidades de desarrollo en el mundo.

 

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